miércoles, 14 de marzo de 2018

Diez.

Diez veces te he escrito en dos años.
Las primeras dos hablaban de tus piropos y de lo mucho te extrañaba.

Tu viaje a las pirámides me rompió el corazón.
Tres veces te escribí después de eso, todas con lágrimas en los ojos.

Tu viaje al río que es como si fuera mar plateado nos volvió a unir.
No te escribí, pero te amé más de lo que podía decir.

Cuando crucé el océano nos imaginé juntos de la mano,
por el parque, mientras todos nos miraban pasar,
como si tuviéramos monos en la cara.
Fue allí donde te escribí por primera vez en un papel que compré para mí.
Te soñaba cada noche.

Luego viajamos juntos al tercer piso.
Cuatro veces te he escrito desde entonces.
La primera porque me dejaste sola en una época donde siempre me abandonan.
La segunda porque quería sentirme parte de tu memoria.
La tercera porque quería volver a la época en la que nos besabamos en cualquier lugar, sin importar quien estuviera viendo.
Y esta cuarta y décima que es para decirte muchas cosas que no me atrevo.

domingo, 28 de enero de 2018

Doce meses.

Hace un año éramos diferentes.

En enero nos volvimos a ver, volvimos a hablar y a escucharnos.

Febrero, marzo y abril retomamos cariños pasados.

En mayo pasado rebosaba la miel. Te hacía falta y yo te extrañaba cada noche, me regalaste canciones y yo te dediqué un libro. (Estoy segura que eso último no lo sabés).

En junio algo cambió cuando recibiste visitas de Tibás. (Sí lo sé).

Julio pasó volando y en agosto éramos mi amor para arriba y para abajo, para arriba hasta la cima del volcán y para abajo hasta la orilla de la playa.

Para setiembre todo estaba super bien hasta que a vos se te metió el agua y yo decidí tirarme al agua.

En octubre nos fuimos a la mierda. Ahí fue cuando empecé a estorbarte, mi presencia te molestaba, dejaste de mirarme y de buscarme, entendí el mensaje.

Sé que ahí comenzó todo con tu amiga esta que ahora está en Argentina y que nunca mencionas su nombre en frente mío porque pensás que así no me voy a dar cuenta pero lo único que hacés es evidenciarlo más, sí esa que vive por donde solías vivir.

Los lunes de noviembre "trabajabas" hasta tarde en Tibás (¿De verdad eso fue lo mejor que se te ocurrió?).

Diciembre lo pasamos por pasarlo (y aún no se si el bolso se lo compraste a la de Tibás o a la que vive por tu antigua casa... Creo que es a la de Tibás).

Es enero y bueno, vos sabés como estamos. Nos bastaron mucho menos de cuatro meses todos los días para cambiar.

Viene febrero y no quiero quererte como te quería hace un año.

Nunca había regalado un libro que compré para mí y nunca le había dedicado un libro a nadie. Nunca había tenido tantas ganas de decirle te amo a alguien y no hacerlo y nunca me había enamorado tanto de alguien como me pasó con vos.

Viene febrero y ya no quiero quererte, ya no quiero que me duela querer.

sábado, 7 de octubre de 2017

Busco y no encuentro

Buscar, rebuscar.
A veces parece ser lo mismo.
Buscar, rebuscar.
Consumirse hasta no aguantar más.

Busqué y encontré
poemas, letras de canciones,
fotos, recuerdos
y hasta besos en otros idiomas.

Sabés,
yo también tengo versos,
canciones y besos,
de todo eso tengo,
pero sólo yo lo tengo.

Miento.
Miento cuando digo
que sólo yo lo tengo.
Vos también tenes,
tenes mis versos y mis besos.
Pero nadie sabe de esos.

¿Por qué nadie puede verlos?
¿Por qué nadie puede vernos?
¿Son acaso distintos mis versos y mis besos?
¿Son prohibidos? ¿Son oscuros?
¿O son menos?

Quiero buscar y encontrar
mis fotos y mis recuerdos
al lado de otros tuyos,
mis canciones publicadas,
mis besos, mis versos
todos mis te quiero
al lado de todas las veces que te sueño,
al lado de todas las veces que te digo algo más que te quiero.

Quiero buscar y encontrar
mis besos junto a tus besos
o mis versos junto a los tuyos,
ser parte de esta memoria,
ser parte de tu historia.

viernes, 29 de septiembre de 2017

1887

Algo tiene esta fecha que siempre que la busco me rompen el corazón un poquito. Ha de ser un fantasma, como esos de los teatros, que siente placer en vaciarme los brazos.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Vómito

A veces me dan ganas.
Me pasa cuando me enojo.
Y cuando estoy estresada.
Estoy a punto de saltar.
A un lugar donde no hay vuelta atrás.
Tengo mucho mucho miedo.
Quiero vomitar.